Dios perdona

«Que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente al culpable………..» (Éxodo 34:7).

Los seres humanos hacemos numerosas fechorías. El texto de hoy menciona las palabras maldad, rebelión y pecado. Podemos añadir, en otros lugares, injusticia, inequidad y transgresión. Todo esto exige el juicio de Dios. Alguien tiene que pagar por las consecuencias de nuestras maldad.

Naturalmente, el que peca es el que recibe castigo. Sin embargo, Dios ama tanto al mundo que nos ofrece otra solución. Si creemos en Jesús, él paga nuestras culpas. El sufrió y murió por la humanidad, de modo que ahora nuestros pecados pueden ser perdonados. Esto no sólo significa que somos perdonados, también significa que Dios se olvida por completo de nuestros pecados.

Con una metáfora maravillosa Miqueas 7:19 nos dice: «Arrojarás todos nuestros pecados a las profundidades del mar». Necesitamos arrepentirnos y volver a Dios a diario, porque pecamos una y otra vez. Sin embargo: «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad». (1 Juan 1:9).

¿Has experimentado ya el perdón de Dios?

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