¿Quién era Enoc?

¿Quién era Enoc?

Enoc solo se menciona dos veces en la Biblia: Génesis 5:18 – 24 y Hebreos 11: 5. Enoc vivió muy cerca del comienzo de los tiempos. Su padre fue Jared (5:18). Enoc fue el padre de Matusalén, el hombre más viejo que vivió: 969 años (5:21).

Parece que cuando nació Matusalén, Enoc comenzó a «caminar con Dios», es decir, comenzó a buscar a Dios, a conocer a Dios, a servir a Dios y orar a Dios. Durante 300 años vivió así. Luego a la edad de 365 años desapareció. La Biblia dice que “caminó con Dios, y luego desapareció, porque Dios se lo llevó” (5: 23-24).

Esto es probablemente similar a lo que le sucedió a Elías, quien tampoco murió, Dios lo llevó directamente al cielo (ver 2 Reyes 2 versículos 10-11). Hebreos 11: 5 dice que “por la fe Enoc fue sacado de esta vida, de modo que no experimentó la muerte, no pudo ser encontrado porque Dios se lo había llevado, porque antes de que desapareciera, fue reconocido como alguien que agradaba a Dios.”

Un ejemplo

No hay nada más que agregar en términos de lo que le sucedió a Enoc, pero él es un ejemplo para nosotros que agradamos a Dios. Primero tuvo fe: creyó a Dios, obedeció todo lo que sabía que Dios quería que hiciera (en ese momento no había una ley escrita, todo lo que Enoc sabía acerca de Dios era lo que se había transmitido de boca en boca de Adán y Eva), y Enoc fue fiel en hacer estas cosas durante 300 años, mucho tiempo.

Dios estaba observando a Enoc y estaba complacido con él. De la misma manera, Dios cuida nuestras vidas. Para aquellos de nosotros que somos cristianos, ¿buscamos agradar a Dios como una respuesta a la misericordia de Dios para con nosotros en Cristo (cf. Rom 12, 1-2)? Es poco probable que Dios nos lleve a alguno de nosotros como lo hizo con Enoc y Elías, pero desea que lo agrademos, caminemos con Él, y obedezcamos lo que sabemos acerca de sus mandamientos, y busquemos conocerlo más y más, así Él puede hablarnos, guiarnos y dirigirnos, y usarnos de cualquier manera que Él desee.

En Hebreos 11, el versículo que sigue al de Enoc dice que «sin fe es imposible agradar a Dios, porque cualquiera que se acerca debe creer que existe y que recompensa a quienes lo buscan con seriedad». Así es como podemos vivir como Enoc, agradando a Dios, teniendo fe, creyendo que Él existe, aunque no podamos verlo y descubriendo más y más acerca de Él, y él recompensará a todos los que realmente quieran vivir para Él.

¿Cómo te habla este pasaje de la Biblia? ¡Por favor comparte tus pensamientos abajo!

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